lunes, 27 de abril de 2015

Don Quijote de la Mancha. IV centenario de la 2ª parte.



DON QUIJOTE DE LA MANCHA



Se trata de la obra más famosa de Cervantes. Fue publicada en dos partes. La primera en 1605 con el título de El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha y la segunda en 1615 con el de Segunda parte del ingenioso caballero Don Quijote de la Mancha.

Los conocidos molinos del Quijote, en Campo de Criptana:




La acción de la primera parte



Alonso Quijano, hidalgo que anda por los cincuenta años, pierde el juicio leyendo libros de caballerías. Confunde, pues, la realidad con la ficción. En una primera salida en solitario, don Quijote es armado caballero por un ventero. En la segunda salida, acompañado por un labrador de su pueblo, Sancho Panza, se suceden numerosos episodios en los que se parodian los libros de caballerías.




Don Quijote y Sancho salen sin más fin que el de vivir aventuras, pero al dejar en libertad a unos cautivos, Sancho decide que deben ocultarse en Sierra Morena para huir de la justicia. Allí Don Quijote decide hacer penitencia imitando al caballero Amadís de Gaula. Sancho parte entonces a llevar una carta a Dulcinea y en la venta donde había estado con anterioridad se encuentra con el cura y el barbero de su pueblo. Estos al tener noticia por Sancho de lo ocurrido deciden disfrazarse de princesa Micomicona y de su escudero para intentar engañar a Don Quijote y devolverlo a casa. Sin embargo, ya en Sierra Morena, se encuentran con una joven hermosa y rica labradora, Dorotea, que hará a la perfección el papel de princesa hasta conseguir, que Don Quijote, creyéndose encantado, vuelva enjaulado a su pueblo.





La acción de la segunda parte

En la segunda parte, ante las críticas recibidas por la inserción de episodios ajenos a la acción principal, Cervantes apenas incluye algún episodio extraño, como el de las bodas de Camacho. Esto obligó al autor a que los protagonistas dialogaran continuamente, lo que enriquece el carácter de ambos personajes. El primero, un loco con lúcidos intervalos, y el segundo, un hombre sin letras pero de gran inteligencia natural. Por primera vez en la historia de la novela conocemos todo lo que hablan dos personajes en unos pocos días de un verano a través de un relato de más de mil páginas. De esta manera los caracteres de los personajes se hacen más complejos y se humanizan.

La tercera salida tiene por objeto la participación de Don Quijote en las justas que para la festividad de San Jorge iban a celebrarse en Zaragoza. Poco antes de llegar, unos duques acogen en su palacio a los protagonistas. Durante esta estancia Sancho es nombrado gobernador de la Ínsula Barataria, cargo que lleva a cabo con sabiduría y prudencia. Allí la acción se bifurca: se narran por un lado los sucesos que ocurren a Don Quijote y por el otro los que ocurren a Sancho. Después, los dos juntos de nuevo se dirigen a Zaragoza, pero en una venta cercana descubren que ha sido publicada la segunda parte apócrifa de Avellaneda (publicada en 1614) y deciden desmentir al falso historiador y no pasar por esta ciudad. Parten hacia Barcelona, donde son tratados con gran afecto y en su playa Don Quijote será vencido por el bachiller Sansón Carrasco, quien representando al “Caballero de la blanca luna”, le exige volver a su pueblo y no salir a vivir nuevas aventuras hasta pasado un tiempo. Nada más llegar a casa, Don Quijote cae enfermo y muere a los pocos días habiendo recobrado el juicio.









Características de la novela


La intención de Cervantes al escribir la novela era parodiar los libros de caballerías, tan de moda en la época, tomando como modelo dos de los más importantes: Amadís de Gaula y Tirant lo Blanch. Don Quijote es una persona idealista que quería dedicar su vida a ayudar a los necesitados y a impartir justicia, cosa que consigue transformando la realidad y actuando como si viviera en una novela de caballerías medieval, en una época en la que ya no existen los caballeros ni los valores que representan. Por ello podemos decir que en su locura está la grandeza.



Cervantes, a través de Don Quijote, un loco, realiza una fuerte crítica a la sociedad de su época. Así mismo, también podemos encontrar en la obra crítica literaria pues los personajes hablan de literatura y en la obra se sintetizan los géneros literarios de la época.


Estilo

El estilo de la obra es sencillo y llano, pero sólo en apariencia, pues un detallado análisis revela el sabio manejo de numerosas figuras retóricas (ironías, elipsis, juegos de palabras, antítesis, etc.), con las que el autor consigue dar singulares perspectivas a su relato.

Los personajes presentan una cuidada caracterización lingüística que los define. Así, Don Quijote emplea diversas variantes lingüísticas, según los personajes y las circunstancias.

El habla de Sancho es menos variada, más regular, ya que no participa de la visión de su señor, aunque a veces se contagia de las locuciones de éste. Se caracteriza, por su parte, por el uso de refranes. Otra característica del habla de Sancho, además de su irreprimible charlatanería, es la deformación de las palabras cultas. Don Quijote se esfuerza inútilmente en corregirlo.

Cabe destacar también dentro del estilo de la obra el manejo del suspense que el autor hace en algunos capítulos.


EL QUIJOTE DE AVELLANEDA

1614 apareció en Tarragona una continuación apócrifa de la primera parte del Quijote. Su autor aparecía bajo el nombre de Alonso Fernandez de Avellaneda. Parece que no existió ninguna persona con ese nombre por lo que es posible que se tratara de alguien que quería aprovecharse del éxito de Cervantes y que probablemente le tenía antipatía, pues en el libro le menosprecia y ridiculiza.

Un año después salió a la luz la segunda parte del Quijote en la que Cervantes arremete contra Avellaneda, quien probablemente había tenido acceso a los escritos de Cervantes antes de la publicación de los mismos.


Contenidos adicionales






martes, 15 de abril de 2014

Trueque de libros en el IES Virgen del Remedio

Hoy ha sido un día especial para muchos alumnos y alumnas del IES Virgen del Remedio, pues hemos celebrado el centenario de la publicación del universal Platero, de Juan Ramón Jiménez, con una jornada de intercambio de libros de lectura. 
Esta actividad ha contado con la colaboración de los profes de los departamentos de Castellano, Valenciano y de Plástica, y la comisión para el Fomento de la lectura. Además, hemos contado con la ayuda de la Directiva, tutores y profesores. A lo largo de esta jornada, los estudiantes de cada grupo han podido acercarse a ver los libros y canjear sus vales por los que más les han gustado. 
Muchos profesores también se han acercado a los puestos de libros para participar en la jornada de trueque.
Paralelamente, el alumnado de la ESO ha participado en los talleres de creatividad: Acción Poética, Ensalada de versos y Marcapáginas, que se han desarrollado en el patio del instituto. Y de igual manera, muchos profes se han subido al tren lector realizando diferentes actividades de fomento de la lectura en sus clases.
Los alumnos y alumnas de Bachillerato han participado en una lectura colectiva de fragmentos del Quijote
Así mismo, hemos podido disfrutar de la exposición de los trabajos que ha realizado el alumnado de 1º de la ESO en las clases de Educación Plástica y Visual con motivo de la obra de Platero
Y no ha faltado la literatura en lengua valenciana, con caligramas e ilustraciones sobre el Tirant lo Blanch.
Estos trabajos permanecerán en el vestíbulo del instituto lo que queda de curso.
Si vienes al insti, fíjate bien, pues a lo largo de tu recorrido por los pasillos  te podrás topar con vistosos carteles en los que encontrarás mensajes de Acción poética y fomento de la lectura, tales como: "La lectura perjudica seriamente la ignorancia" o "Te cambio besos por versos".
Muchas gracias a todas aquellas personas que habéis participado con vuestra presencia en la Jornada de hoy, un fuerte aplauso para todos. El curso próximo, más y mejor.

martes, 28 de mayo de 2013

Salutación del optimista, Rubén Darío

Ínclitas razas ubérrimas, sangre de Hispania fecunda, 
espíritus fratemos, luminosas almas, ¡salve!
Porque llega el momento en que habrán de cantar nuevos himnos
lenguas de gloria. Un vasto rumor llena los ámbitos;
mágicas ondas de vida van renaciendo de pronto;
retrocede el olvido, retrocede engañada la muerte;
se anuncia un reino nuevo, feliz sibila sueña
y en la caja pandórica, de que tantas desgracias surgieron
encontramos de súbito, talismánica, pura, rïente,
cual pudiera decirla en su verso Virgilio divino,
la divina reina de luz, ¡la celeste Esperanza!

Pálidas indolencias, desconfianzas fatales que a tumba
o a perpetuo presidio condenasteis al noble entusiasmo,
ya veréis al salir del sol en un triunfo de liras,
mientras dos continentes, abonados de huesos gloriosos,
del Hércules antiguo la gran sombra soberbia evocando,
digan al orbe: la alta virtud resucita
que a la hispana progenie hizo dueña de siglos.

Abominad la boca que predice desgracias eternas,
abominad los ojos que ven sólo zodíacos funestos,
abominad las manos que apedrean las ruinas ilustres,
o que la tea empuñan o la daga suicida.
Siéntense sordos ímpetus en las entrañas del mundo,
la inminencia de algo fatal hoy conmueve la Tierra;
fuertes colosos caen, se desbandan bicéfalas águilas,
y algo se inicia como vasto social cataclismo
sobre la faz del orbe. ¿Quién dirá que las savias dormidas
no despiertan entonces en el tronco del roble gigante
bajo el cual se exprimió la ubre de la loba romana?
¿Quién será el pusilánime que al vigor español niegue músculos
y que el alma española juzgase áptera y ciega y tullida?
No es Babilonia ni Nínive enterrada en olvido y en polvo,
ni entre momias y piedras reina que habita el sepulcro,
la nación generosa, coronada de orgullo inmarchito,
que hacia el lado del alba fija las miradas ansiosas,
ni la que tras los mares en que yace sepultada la Atlántida,
tiene su coro de vástagos altos, robustos y fuertes.

Únanse, brillen, secúndense tantos vigores dispersos;
formen todos un solo haz de energía ecuménica.
Sangre de Hispania fecunda, sólidas, ínclitas razas,
muestren los dones pretéritos que fueron antaño su triunfo.
Vuelva el antiguo entusiasmo, vuelva el espíritu ardiente
que regará lenguas de fuego en esa epifanía.
Juntas las testas ancianas ceñidas de líricos lauros
y las cabezas jóvenes que la alta Minerva decora,
así los manes heroicos de los primitivos abuelos,
de los egregios padres que abrieron el surco pristino,
sientan los soplos agrarios de primaverales retornos
y el amor de espigas que inició la labor triptolémica.

Un continente y otro renovando las viejas prosapias,
en espíritu unidos, en espíritu y ansias y lengua,
ven llegar el momento en que habrán de cantar nuevos himnos.

La latina estirpe verá la gran alba futura:
en un trueno de música gloriosa, millones de labios
saludarán la espléndida luz que vendrá del Oriente,
Oriente augusto, en donde todo lo cambia y renueva
la eternidad de Dios, la actividad infinita.
Y así sea Esperanza la visión permanente en nosotros.
¡Ínclitas razas ubérrimas, sangre de Hispania fecunda!

Rubén Darío, Cantos de vida y esperanza, 1905.

lunes, 20 de mayo de 2013

Lírika, por Andrés Trapiello



Juan Ramón Jiménez estaría feliz de ver que la vida ha vuelto al paraje de Fuentepiña. Raúl

Andrés Trapiello


ANDRÉS TRAPIELLO


ENTRE NOSOTR*S

Lírika

Magazine 09/05/2013

En esta vida, que a menudo se corta de golpe, casi todo viene de lejos. Hace cien años los reveses de la fortuna, la filoxera y los limos que acabaron con la navegabilidad del Tinto arruinaron a una familia acaudalada del sudoeste español. En el camino que va de ser ricos a ser pobres la gente desesperada suele hacer una parada en los bancos, convencida de que estos tienen un corazón de oro, fantasía común y triste, pues todo el mundo sabe que los bancos lo tienen de cualquier cosa menos de oro: de acero, de turba, de heces, y que prestan su dinero con la secreta esperanza, bendita usura, de que no puedan devolvérselo para quedarse con todo a bajo precio. Y eso ocurrió hace cien años. Del disgusto, el padre y jefe de aquella familia sincopó, y a la madre y los hermanos no les sirvieron de nada los pleitos, al contrario, lo poco que podía quedarles acabó en manos de los abogados. No obstante, lograron retener algunas propiedades sin gran valor que se repartieron buenamente. Ni siquiera entonces hubo alegría: aquellas poquiterías, que ninguna renta les proporcionaban, iban a recordarles de por vida el esplendor y la magnificencia perdidos.

Hasta aquí la somera historia. Así arrancan muchas novelas. Esta tiene como protagonista, sin embargo, a un poeta, Juan Ramón Jiménez. Él fue uno de los que heredó una de aquellas poquiterías, una finquita a las afueras de Moguer, llamada Fuentepiña, que no le dio otro fruto que una pequeña piedra, que llevó en el bolsillo de su chaqueta los años que duró su exilio, hasta su muerte. Le recordaba aquel paraje en el que ideó y en parte escribió y ubicó sus historias de Platero. 

El tiempo corre para todo el mundo, la finca a la muerte del poeta cambió de manos, y hoy su dueña, que no hace ningún uso de ella, se halla en pleitos que han llegado al Tribunal Supremo, pues, a diferencia de aquel río que cegó su lecho con lodos de las minas de cobre, el de la justicia es hoy por hoy el cauce más navegado de España.

No le ha sido a uno sencillo comprender la naturaleza de las desavenencias entre la propietaria y el alcalde de Moguer y demás autoridades, tal y como vienen contadas en el periódico Huelva Información, pero parece que todo nació de la declaración de la finca como “bien de interés cultural”, en lo que no se muestra de acuerdo su propietaria. ¿Por qué razón?¿Supongo que siendo bien de interés cultural, esa finca vale menos. Ah, el dinero, dijo Bécquer. Entre tanto, informa ese periódico, cuatro inmigrantes marroquíes han okupado la finca y viven en la modesta casa que hay en ella en condiciones de extrema miseria. Allí ranchean y duermen, allí pasan las horas que no dedican a buscar trabajo, esperando que cambie su suerte. Algunos, con cierto filisteísmo, denuncian el abandono en el que se halla un lugar tan sagrado para la poesía y piden el desalojo (no la dueña, que de momento se inhibe), pero lo cierto es que, conociendo a JRJ, estaría feliz de ver que la vida ha vuelto a aquel paraje, que al fin su abandonada Fuentepiña le sirve a alguien que de veras la necesita, y él, que conjugó la lírica de todas las maneras, hoy, a la espera de lo que digan los jueces, la escribiría con k.

Leer más: 

Yo no soy yo

Yo no soy yo.
                      Soy este
que va a mi lado sin yo verlo,
que, a veces, voy a ver,
y que, a veces olvido.
El que calla, sereno, cuando hablo,
el que perdona, dulce, cuando odio,
el que pasea por donde no estoy,
el que quedará en pie cuando yo muera.


Juan Ramón Jiménez, Eternidades, 1918.

Acaso...

Como atento no más a mi quimera
no reparaba en torno mío, un día
me sorprendió la fértil primavera
que en todo el ancho campo sonreía.

Brotaban verdes hojas
de las hinchadas yemas del ramaje,
y flores amarillas, blancas, rojas,
alegraban la mancha del paisaje.

Y era una lluvia de saetas de oro,
el sol sobre las frondas juveniles;
del amplio río en el caudal sonoro
se miraban los álamos gentiles.

Tras de tanto camino es la primera
vez que miro brotar la primavera,
dije, y después, declamatoriamente:

—¡Cuán tarde ya para la dicha mía!—
Y luego, al caminar, como quien siente
alas de otra ilusión: —Y todavía
¡yo alcanzaré mi juventud un día!
Antonio Machado, Humorismos, Fantasías, Apuntes... (1899-1907). 

De Otoño

Yo sé que hay quienes dicen: ¿por qué no canta ahora 
con aquella locura armoniosa de antaño?
Ésos no ven la obra profunda de la hora,
la labor del minuto y el prodigio del año.

Yo, pobre árbol, produje, al amor de la brisa,
cuando empecé a crecer, un vago y dulce son.
Pasó ya el tiempo de la juvenil sonrisa:
¡dejad al huracán mover mi corazón!

Rubén Darío, Cantos de vida y esperanza (1905).

viernes, 17 de mayo de 2013

Tú sí has nacido para ser feliz

Si ahora pudiera echar atrás en el tiempo y hablar a aquella chica de 19 años, le diría lo que te voy a decir a ti. Rosario Velasco.


SIMPATÍA POR EL DÉBIL

Tú sí has nacido para ser feliz

Lucía Etxebarria
Magazine | 09/05/2013 
Tienes diecinueve años. Tus padres vinieron a verme el día de Sant Jordi, me dejaron una carta que me habías escrito y una rosa de tela que habías cosido para mí. En la carta me decías que estabas muy deprimida, que creías que “cierta gente no hemos nacido con la capacidad de ser felices”. Pero no es así. Todo el mundo nace con la capacidad de ser feliz. Algunos aprenden a usarla, otros no. 

Tus padres parecían muy preocupados por ti. Sospecho que, con la mejor de las intenciones, te han sobreprotegido. Las personas que crecen a la sombra de una sobreprotección desarrollan una inseguridad tremenda. Les cuesta mucho confiar en sí mismas y en sus capacidades y tienden a depender de otras personas, reproduciendo la dependencia que han desarrollado hacia sus padres (espejo de la que sus padres sentían hacia ellos, de ahí la sobreprotección, el estar siempre cerca o encima). Además, crecen con la idea de que deben satisfacer las enormes expectativas que sus padres depositaron en ellos y se deprimen mucho cuando no lo consiguen, sin saber siquiera por qué se deprimen. Sospecho que es tu caso, sospecho que has normalizado tanto la situación que ni siquiera te das cuenta de lo que pasa. A veces lo que entendemos como normal no es sano, no nos ayuda. A veces tenemos que abrir nuestro problema como el niño que abre el reloj para intentar entender el mecanismo. Tienes que analizar la situación y buscar el fallo. No puedes resignarte diciendo que es que has nacido así.

Me dices que has visto a muchos psicólogos y psiquiatras, que nada ha funcionado. Sencillamente, no eran los profesionales que te convenían. Como en todas las profesiones, en este campo también hay incompetentes. Busca otro profesional, más joven, más afín, que te entienda, pero no te quedes rumiando tu autocompasión y tu “yo no he nacido para ser feliz”. La serpiente que no puede cambiar de piel fallece. Lo mismo le pasa a la mente que no está preparada para cambiar sus esquemas. Tú siempre vas a ser tú misma, y eso no lo puedes cambiar, pero también estás en perpetuo cambio para llegar a ser tú misma... Puedes decir “esto no me gusta”, enroscarte sobre ti misma y hundirte. O puedes decir “esto puedo cambiarlo”, ir hacia ello y ­combatirlo.

Cuando yo tenía tu edad también estaba deprimida. También había normalizado una situación legitimada socialmente pero insana. No era la que tú vives, pero tampoco era buena para mí. Los hombres me paraban por la calle a menudo con cualquier excusa. Yo había escuchado toda la vida que no era muy guapa y que los hombres eran todos unos obsesos sexuales, así que jamás se me ocurrió pensar que me abordaban porque era guapa, porque les gustaba, que quizá la gran mayoría no eran obsesos sino románticos. Si ahora pudiera echar atrás en el tiempo y hablar a aquella chica de 19 años, le diría lo que te voy a decir a ti: sólo se vive una vez, sólo se es joven una vez, y si yo volviera a tener ese cuerpo, esa energía, no los desperdiciaría como hice. Procuraría disfrutar y sacar partido. Ahora tengo 46 años, un principio de artrosis, estoy siempre cansada, no soy la mitad de la mitad de guapa. Y he aprendido muy tarde a cambiar esquemas. No dejes que te pase eso a ti. Cámbialos ahora.

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martes, 14 de mayo de 2013

Sueño infantil

Una clara noche 
de fiesta y de luna,
noche de mis sueños,
noche de alegría

-era luz mi alma
que hoy es bruma toda,
no eran mis cabellos
negros todavía-,

el hada más joven
me llevó en sus brazos
a la alegre fiesta
que en la plaza ardía.

So el chisporroteo
de las luminarias,
amor sus madejas
de danzas tejía.

Y en aquella noche
de fiesta y de luna,
noche de mis sueños,
noche de alegría,

el hada más joven
besaba mi frente...
con su linda mano
su adiós me decía...

Todos los rosales
daban sus aromas,
todos los amores
amor entreabría.


Antonio Machado, Galerías, 1900-1907.

Mariposa de la sierra


                A Juan Ramón Jiménez, por su libro Platero y yo.

¿No eres tú, mariposa,
el alma de estas sierras solitarias,
de sus barrancos hondos,
y de sus cumbres agrias?
Para que tú nacieras,
con su varita mágica
a las tormentas de la piedra, un día,
mandó callar un hada,
y encadenó los montes
para que tú volaras.
Anaranjada y negra,
morenita y dorada,
mariposa montés, sobre el romero
plegadas las alillas o, voltarias,
jugando con el sol, o sobre un rayo
de sol crucificadas.
¡Mariposa montés y campesina,
mariposa serrana,
nadie ha pintado tu color; tú vives
tu color y tus alas
en el aire, en el sol, sobre el romero,
tan libre, tan salada!...
Que Juan Ramón Jiménez
pulse por ti su lira franciscana.

Antonio Machado, Campos de Castilla, 1907-1917.

Caminos

De la ciudad moruna
tras las murallas viejas,
yo contemplo la tarde silenciosa,
a solas con mi sombra y con mi pena.

El río va corriendo,
entre sombrías huertas
y grises olivares,
por los alegres campos de Baeza

Tienen las vides pámpanos dorados
sobre las rojas cepas.
Guadalquivir, como un alfanje roto
y disperso, reluce y espejea.

Lejos, los montes duermen
envueltos en la niebla,
niebla de otoño, maternal; descansan
las rudas moles de su ser de piedra
en esta tibia tarde de noviembre,
tarde piadosa, cárdena y violeta.

El viento ha sacudido
los mustios olmos de la carretera,
levantando en rosados torbellinos
el polvo de la tierra.
La luna está subiendo
amoratada, jadeante y llena.

Los caminitos blancos
se cruzan y se alejan,
buscando los dispersos caseríos
del valle y de la sierra.
Caminos de los campos...
¡Ay, ya, no puedo caminar con ella!


En noviembre de 1913.



Antonio Machado, Campos de Castilla, 1907-1917.
Anoche cuando dormía
soñé, ¡bendita ilusión!,
que una fontana fluía
dentro de mi corazón.
Di, ¿por qué acequia escondida,
agua, vienes hasta mí,
manantial de nueva vida
de donde nunca bebí?
Anoche cuando dormía
soñé, ¡bendita ilusión!,
que una colmena tenía
dentro de mi corazón;
y las doradas abejas
iban fabricando en él,
con las amarguras viejas,
blanca cera y dulce miel.
Anoche cuando dormía
soñé, ¡bendita ilusión!,
que un ardiente sol lucía
dentro de mi corazón.
Era ardiente porque daba
calores de rojo hogar,
y era sol porque alumbraba
y porque hacía llorar.
Anoche cuando dormía
soñé, ¡bendita ilusión!,
que era Dios lo que tenía
dentro de mi corazón.


Antonio Machado, Humorismos, Fantasías y Apuntes, 1899-1907.

Elegía a un Madrigal

Recuerdo que una tarde de soledad y hastío,
¡oh tarde como tantas!, el alma mía era,
bajo el azul monótono, un ancho y terso río
que ni tenía un pobre juncal en su ribera.
¡Oh mundo sin encanto, sentimental inopia
que borra el misterioso azogue del cristal!
¡Oh el alma sin amores que el Universo copia
con un irremediable bostezo universal!



Quiso el poeta recordar a solas,
las ondas bien amadas, la luz de los cabellos
que él llamaba en sus rimas rubias olas.
Leyó... La letra mata: no se acordaba de ellos...
Y un día —como tantos—, al aspirar un día
aromas de una rosa que en el rosal se abría,
brotó como una llama la luz de los cabellos
que él en sus madrigales llamaba rubias olas,
brotó, porque un aroma igual tuvieron ellos...
Y se alejó en silencio para llorar a solas.


Antonio Machado, Humorismos, fantasías, apuntes... (1899-1907)

Caminante, no hay camino

Caminante, son tus huellas
el camino y nada más;
Caminante, no hay camino,
se hace camino al andar.
Al andar se hace el camino,
y al volver la vista atrás
se ve la senda que nunca
se ha de volver a pisar.
Caminante no hay camino
sino estelas en la mar.


Antonio Machado, Proverbios y Cantares.

¡Qué tristeza de olor a jazmín!

¡Qué tristeza de olor de jazmín! El verano
torna a encender las calles y a oscurecer las casas,
y, en las noches, regueros descendidos de estrellas
pesan sobre los ojos cargados de nostalgia.

En los balcones, a las altas horas, siguen
blancas mujeres mudas, que parecen fantasmas;
el río manda, a veces, una cansada brisa,
el ocaso, una música imposible y romántica.

La penumbra reluce de suspiros; el mundo
se viene, en un olvido mágico, a flor de alma;
y se cogen libélulas con las manos caídas,
y, entre constelaciones, la alta luna se estanca.

¡Qué tristeza de olor de jazmín! Los pianos
están abiertos; hay en todas partes miradas
calientes... Por el fondo de cada sombra azul,
se esfuma una visión apasionada y lánguida.


Juan Ramón Jiménez

Trascielo del cielo azul

¡Qué miedo el azul del cielo!
¡Negro!
¡Negro de día en agosto!
¡Qué miedo!

¡Qué espanto en la siesta ardiente!
¡Negro!
¡Negro en las rosas y el río!
¡Qué miedo!

¡Negro, de día, en mi tierra
(¡negro!)
sobre las paredes blancas!
¡Qué miedo!

Juan Ramón Jiménez

El viaje definitivo

…Y yo me iré. Y se quedarán los pájaros cantando;
y se quedará mi huerto, con su verde árbol,
y con su pozo blanco.

Todas la tardes, el cielo será azul y plácido;
y tocarán, como esta tarde están tocando,
las campanas del campanario.

Se morirán aquellos que me amaron;
y el pueblo se hará nuevo cada año;
y en el rincón aquel de mi huerto florido y encalado.
mi espíritu errará, nostálgico…

Y yo me iré; y estaré solo, sin hogar, sin árbol
verde, sin pozo blanco,
sin cielo azul y plácido…
Y se quedarán los pájaros cantando.


Juan Ramón Jiménez, Canción, 1936.

Adolescencia

En el balcón, un instante
nos quedamos los dos solos.
Desde la dulce mañana
de aquel día, éramos novios.
-El paisaje soñoliento
dormía sus vagos tonos,
bajo el cielo gris y rosa
del crepúsculo de otoño.-
Le dije que iba a besarla;
bajó, serena, los ojos
y me ofreció sus mejillas,
como quien pierde un tesoro.
-Caían las hojas muertas,
en el jardín silencioso,
y en el aire erraba aún
un perfume de heliotropos.-


No se atrevía a mirarme;
le dije que éramos novios,
...y las lágrimas rodaron
de sus ojos melancólicos.

Juan Ramón Jiménez, Primeras poesías, 1898-1902.

Yo no soy yo

Soy este
que va a mi lado sin yo verlo;
que, a veces, voy a ver,
y que, a veces, olvido.
El que calla, sereno, cuando hablo,
el que perdona, dulce, cuando odio,
el que pasea por donde no estoy,
el que quedará en pié cuando yo muera.

Juan Ramón Jiménez, Eternidades, 1918.

sábado, 4 de mayo de 2013

Campoamor

Éste del cabello cano,
como la piel del armiño,
juntó su candor de niño
con su experiencia de anciano;
cuando se tiene en la mano
un libro de tal varón,
abeja es cada expresión
que, volando del papel,
deja en los labios la miel
y pica en el corazón.

Rubén Darío, El canto errante (1907).

Yo persigo una forma.

Yo persigo una forma que no encuentra mi estilo,
botón de pensamiento que busca ser la rosa;
se anuncia con un beso que en mis labios se posa
el abrazo imposible de la Venus de Milo.

Adornan verdes palmas el blanco peristilo;
los astros me han predicho la visión de la Diosa;
y en mi alma reposa la luz como reposa
el ave de la luna sobre un lago tranquilo.

Y no hallo sino la palabra que huye,
la iniciación melódica que de la flauta fluye
y la barca del sueño que en el espacio boga;

y bajo la ventana de mi Bella-Durmiente,
el sollozo continuo del chorro de la fuente
y el cuello del gran cisne blanco que me interroga.

Rubén Darío, Prosas profanas (1986).

A Colón

¡Desgraciado Almirante! Tu pobre América, 
tu india virgen y hermosa de sangre cálida,
la perla de tus sueños, es una histérica
de convulsivos nervios y frente pálida.

Un desastroso espíritu posee tu tierra:
donde la tribu unida blandió sus mazas,
hoy se enciende entre hermanos perpetua guerra,
se hieren y destrozan las mismas razas.

Al ídolo de piedra reemplaza ahora
el ídolo de carne que se entroniza,
y cada día alumbra la blanca aurora
en los campos fraternos sangre y ceniza.

Desdeñando a los reyes nos dimos leyes
al son de los cañones y los clarines,
y hoy al favor siniestro de negros reyes
fraternizan los Judas con los Caínes.

Bebiendo la esparcida savia francesa
con nuestra boca indígena semiespañola,
día a día cantamos la Marsellesa
para acabar danzando la Carmañola.

Las ambiciones pérfidas no tienen diques,
soñadas libertades yacen deshechas.
¡Eso no hicieron nunca nuestros caciques,
a quienes las montañas daban las flechas! 

Ellos eran soberbios, leales y francos,
ceñidas las cabezas de raras plumas;
¡ojalá hubieran sido los hombres blancos
como los Atahualpas y Moctezumas!

Cuando en vientres de América cayó semilla
de la raza de hierro que fue de España,
mezcló su fuerza heroica la gran Castilla
con la fuerza del indio de la montaña.

¡Pluguiera a Dios las aguas antes intactas
no reflejaran nunca las blancas velas;
ni vieran las estrellas estupefactas
arribar a la orilla tus carabelas!

Libre como las águilas, vieran los montes
pasar los aborígenes por los boscajes,
persiguiendo los pumas y los bisontes
con el dardo certero de sus carcajes.

Que más valiera el jefe rudo y bizarro
que el soldado que en fango sus glorias finca,
que ha hecho gemir al zipa bajo su carro
o temblar las heladas momias del Inca.

La cruz que nos llevaste padece mengua;
y tras encanalladas revoluciones,
la canalla escritora mancha la lengua
que escribieron Cervantes y Calderones.

Cristo va por las calles flaco y enclenque,
Barrabás tiene esclavos y charreteras,
y en las tierras de Chibcha, Cuzco y Palenque
han visto engalonadas a las panteras.

Duelos, espantos, guerras, fiebre constante
en nuestra senda ha puesto la suerte triste:
¡Cristóforo Colombo, pobre Almirante,
ruega a Dios por el mundo que descubriste!

Rubén Darío, El canto errante (1907).

Lo fatal

Dichoso el árbol, que es apenas sensitivo, 

y más la piedra dura porque esa ya no siente, 
pues no hay dolor más grande que el dolor de ser vivo, 
ni mayor pesadumbre que la vida consciente. 

Ser y no saber nada, y ser sin rumbo cierto, 
y el temor de haber sido y un futuro terror... 
Y el espanto seguro de estar mañana muerto, 
y sufrir por la vida y por la sombra y por 

lo que no conocemos y apenas sospechamos, 
y la carne que tienta con sus frescos racimos, 
y la tumba que aguarda con sus fúnebres ramos, 

¡y no saber adónde vamos, 
ni de dónde venimos!...

Rubén Darío, Cantos de vida y esperanza (1905).


lunes, 15 de abril de 2013

CI

COMPLEMENTO INDIRECTO

1. Significado: Designa el destinatario de la acción o su beneficiario.

Los abuelos dieron los regalos a su nieta
                                                      CI
2. Forma: 

-SP (A+SN):

La profesora envió un mensaje a sus alumnos.
El ganadero dio heno a las vacas.
Hemos dado otra capa de pintura a la mesa.

-Pronombres personales átonos de CI: ME, NOS, TE, OS, LE, LES..

Mi madre me/nos/le/les/te/os ha regalado un jersey.

-Pronombre SE: Cuando el CI aparece en 3ª persona junto a un CD,  o ambos complementos son sustituidos por un pronombre.

Mi madre ha regalado un jersey a mi hermano.
                                     SN/CD      SP/CI
Mi madre le ha regalado un jersey.
                CI
Mi madre lo ha regalado (el jersey).
                CD
Mi madre le ha regalado un jersey a mi hermano. (Pronombre redundante.)
                CI                                         CI
Mi madre se   lo ha regalado.
                CI  CD

3. Reconocimiento del CI:

-Aparece con algunos verbos transitivos: GUSTAR, DOLER, APETECER...

Me        duele       el pie (a mí).
CI              V           Suj.

Les gustan las patatas fritas (a ellos).
CI       V              Suj.

-Sólo se puede sustituir en tercera persona por los pronombres LE/LES.

Envié una carta a mis tías.  Les envié una carta (a ellas).
A María le duelen los pies.

Ante la duda, transformamos a femenino y vemos que el pronombre de CD no puede ocupar ese lugar.

La duelen los pies.*
Las envié una carta.*

-En una voz pasiva permanece igual:

La carta fue enviada a mis tías.
La carta les fue enviada.

-Puede aparecer en Oraciones Atributivas.

La camisa me está grande.
Esos libros nos parecen entretenidos.

-El pronombre puede funcionar como REFLEXIVO o RECÍPROCO.

-La niña se colocaba el lazo.
-Los novios se envían mensajes todo el tiempo.

Análisis sintáctico:
-Dame esos libros.
-A ti eso te lo contó Roberto.
-Escribí a mi profesor de alemán.
-Arreglé el vestido a la niña.
-Ofrecimos a tu amigo nuestro cuarto de baño.
-A mi novio le gusta mucho la música Rock.
-Estos zapatos me están estrechos.
-Ese niño le dio sus caramelos a mi sobrina.
-Os voy a decir cuatro cositas.
-¿Te parece interesante el teatro?
-Ponle sal a la carne.
-Se la he puesto.
-No me ha llegado esa noticia.
-Se los entregué a la tutora.
-Préstamela.
-¿Se lo explicaste?
-Me gusta muchísimo el cine.
-Eso no me lo han enseñado.
-¿Me decías algo?
-Me trajo un pañuelo de seda natural.
-Un suicido nos hundiría el negocio.
-Al profesor le han disgustado nuestras preguntas.
-¿Se les ha comunicado la noticia a los interesados?

CD

Complemento Directo

1. Significado: Es un complemento verbal argumental, es decir, exigido por el significado del verbo transitivo.

Verbo intransitivo: VIVIR            Alguien       vive
                                                      SN-Suj     SV-Pred.

Verbo transitivo: QUERER          Alguien       quiere      algo/a alguien
                                                                          N               CD
                                                                                                              
                                                      SN- Suj                SV-Pred.

2. Forma:

-SN sin preposición: referido a cosas o elementos NO HUMANOS.

Abrid los libros por la página 198.
           SN/CD
Metió las vacas en el establo.
          SN/CD
-SP (A+SN): referido a personas o elementos personificados.

Hoy conocerás a mis padres.
                          SP/CD
Quiero mucho a mi perrita Luna
                           SP/CD
La Primavera llamó al Sol.
                             SP/CD

-Pronombres personales átonos de CD:

3ª PERSONA:  LO (LE*), LOS (LES*), LA, LAS, LO (NEUTRO)
OTRAS PERSONAS Y REFLEXIVOS-RECÍPROCOS:  ME, NOS, TE, OS, SE

No lo sé.
Mi hijo se ducha cuatro veces al día.
Los contrincantes se saludaron.
Me abandonaste cuando más te necesitaba.
La policía nos sancionó.

3. Reconocimiento del CD:

-Transformar la oración a voz pasiva: Es el SUJETO PACIENTE de la Oración Pasiva.

Natalia ha besado a Manuel.                                   Manuel ha sido besado por Natalia.
                              SP/CD                                SN/Sujeto Paciente

- Sustituir por los pronombres LO/LOS, LA/LAS.

Hemos hecho los deberes.       Los hemos hecho.
Besé a Natalia.                        La besé.


*SE ACEPTA LE, LES CUANDO ES HUMANO Y MASCULINO. Nunca en femenino.

Acabo de ver al profesor de Matemáticas.           Acabo de verlo./Acabo de verle.

No conozco a tu hermana.                                   No la conozco./No le conozco.(Leísmo.)

Ante la duda, transformamos la oración a la 3ª persona en femenino. Si en el mismo hueco podemos poner el pronombre femenino, su función es la misma: CD.

Mi padre nos llevó a la fiesta.             Mi padre las llevó a la fiesta.


Análisis sintáctico:
-¿Quieres un gato persa?
-Hemos hecho los ejercicios de Lengua.
-La modelo se mira en el espejo.
-¿Qué ha alumno ha roto el extintor?
-Voy a leer un libro de cocina marroquí.
-Lo he roto yo.
-Álvaro practica natación.
-Mi hija toca el saxofón.
-Los empleado fueron despedidos.
-El número premiado ha sido localizado.
-He visto a Marcos.
-Laura me quiere a mí.
-Nadie os aprecia.
-Los polos opuestos se repelen.
-Mi madre se depila las piernas.
-Nos intercambiamos los libros de lectura.
-Laura y María están besando.
-Laura y María se están duchando.
-Vístete.
-Voy a vigilarte.
-La heroica ciudad dormía la siesta.
-El guardián de la Sección Quinta continúa su ronda.
-Acompáñame.
-¡Ojalá puedas conseguirlo!
-El grifo ha sido arreglado por el fontanero.
-La prensa y la radio dieron la noticia.

Sujeto


SUJETO

1. Forma: Es siempre un SN que concuerda en número y persona con el verbo en forma personal (N del SN-Predicado)

Mi amiga sevillana ha venido a visitarme.
        N                           N                           
        SN-Suj.                  SV-Pred.
Mis amigas sevillanas han venido a visitarme.
        N                           N                           
       SN-Suj.                   SV-Pred.


2. Estructura del SN-Suj.:
- Núcleo: sustantivo o pronombre.
Mi amiga, Paula, Ella...
- Determinantes:
La amiga, aquellos amigos, vuestra amiga...
Adyacente:
·         S.Adj: Mi amiga sevillana.
·         S. P.: Mi amiga de Sevilla.
·         Sustantivo o SN en aposición: Mi amiga Paula. Mi amiga, la sevillana.

3. Clases de Sujetos:
-Sujeto Agente: Realiza la acción verbal.
Mi amiga Paula estudia Lengua.
-Sujeto Paciente: Designa el objeto que recibe la acción verbal en una Oración Pasiva.
Los correos fueron enviados.

4. Sujeto múltiple: Cuando hay varios sujetos, el verbo aparece en plural.
Los estudiantes y los docentes se mantuvieron unidos.

5. Sujeto omitido o elíptico: No aparece explícito pero se puede reconstruir a partir de las desinencias verbales.
Hemos aprobado todas las asignaturas. S.O.: Nosotros

6. Oraciones impersonales: carecen de Sujeto.
Se estudia bien en la biblioteca.
     N
                                               
        SV-Pred.

7. Prueba para reconocer el SN-Suj.: Si varía el número del verbo, también cambia el Sujeto.

Me gusta el helado de fresa.      Me gustan los helados de fresa.
                       SN-Suj.                                     SN-Suj.

Sonatina, Rubén Darío


Sonatina

La princesa está triste . . . ¿qué tendrá la princesa?



Los suspiros se escapan de su boca de fresa,



que ha perdido la risa, que ha perdido el color.



La princesa está pálida en su silla de oro,



está mudo el teclado de su clave sonoro;



El jardín puebla el triunfo de los pavos reales.



Parlanchina, la dueña dice cosas vanales,



y, vestido de rojo, piruetea el bufón.



La princesa no ríe, la princesa no siente;



la princesa persigue por el cielo de Oriente



la líbelula vaga de una vaga ilusión.



¿Piensa acaso en el príncipe de Golconda o de China,



o en el que ha detenido su carroza argentina



para ver de sus ojos la dulzura de luz?



¿O en el rey de las Islas de las Rosas fragantes,



o en el que es soberano de los claros diamantes,



o en el dueño orgullosos de las perlas de Ormuz?



¡Ay! La pobre princesa de la boca de rosa,



quiere ser golondrina, quiere ser mariposa,



tener alas ligeras, bajo el cielo volar,



ir al sol por la escala luminosa de un rayo,



saludar a los lirios con los versos de mayo,



o perderse en el viento sobre el trueno del mar.



Ya no quiere el palacio, ni la rueca de plata,



ni el halcón encantado, ni el bufón escarlata



ni los cisnes unánimes en el lago de azur.



Y están tristes las flores por la flor de la corte;



los jazmines de Oriente, los nelumbos del Norte,



de Occidente las dalias y las rosas del Sur.



¡Pobrecita princesa de los ojos azules!



Está presa en sus oros, está presa en sus tules,



en la jaula de mármol del palacio real,



el palacio soberbio que vigilan los guardas,



que custodian cien negros con sus cien alabardas,



un lebrel que no duerme y un dragón colosal,



¡Oh quien fuera hipsipila que dejó la crisálida!



(La princesa está triste. La princesa está pálida.)



¡Oh visión adorada de oro, rosa y marfil!



¡Quién volara a la tierra donde un príncipe existe



(La princesa está pálida. La princesa está triste.)



más brillante que el alba, más hermoso que abril!





-¡Calla, calla, princesa -dice el hada madrina-,



en caballo con alas, hacia acá se encamina,



en el cinto la espada y en la mano el azor,



el feliz caballero que te adora sin verte,



y que llega de lejos, vencedor de la Muerte,



a encenderte los labios con su beso de amor!



En Prosas Profanas, 1986.

lunes, 8 de abril de 2013

Oraciones Atributivas (Predicado Nominal)


  1. Este presupuesto resulta muy caro.
  2. Pareces bastante enferma.
  3. Ya está cosido el vestido.
  4. Mi hijo se está haciendo mayor.
  5. ¿Te has vuelto loco?
  6. Mi flor preferida sigue siendo la rosa.
  7. Esta carpeta es de tu hermano.
  8. Algunas habitaciones están bastante desordenadas.
  9. Mi profesor de Matemáticas es aquél.
  10. Los niños son así.
  11. Hoy estás muy torpe.
  12. ¿Quién es el hombre del saco?
  13. Este buscador parece muy potente.
  14. El abrigo de piel de mi madre está muy sucio.
  15. Pocos pajaritos permanecen quietos.
  16. La niña ha salido traviesa.
  17. Los caramelos son del niño.
  18. ¡No os hagáis los despistados!
  19. El pastel está en su punto.

Oraciones unimembres (impersonales)


  1. Hoy no hace mucho calor.
  2. Serán las seis de la mañana.
  3. Ahora en Australia es de noche.
  4. Llueve abundantemente.
  5. Había unos cincuenta alumnos.
  6. Se trabaja poco aquí.
  7. ¿Han tocado el timbre?
  8. ¿Hay muchos candidatos?
  9. Hoy no se fía.
  10. En la cama había arañas.