Mostrando entradas con la etiqueta Siglo XIX. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Siglo XIX. Mostrar todas las entradas

lunes, 29 de octubre de 2018

Don Juan Tenorio



La obra del dramaturgo español José Zorrilla, lleva representándose en Alcalá de Henares cada 1 de noviembre, Día de Todos los Santos, desde 1984.

martes, 14 de mayo de 2013

Anoche cuando dormía
soñé, ¡bendita ilusión!,
que una fontana fluía
dentro de mi corazón.
Di, ¿por qué acequia escondida,
agua, vienes hasta mí,
manantial de nueva vida
de donde nunca bebí?
Anoche cuando dormía
soñé, ¡bendita ilusión!,
que una colmena tenía
dentro de mi corazón;
y las doradas abejas
iban fabricando en él,
con las amarguras viejas,
blanca cera y dulce miel.
Anoche cuando dormía
soñé, ¡bendita ilusión!,
que un ardiente sol lucía
dentro de mi corazón.
Era ardiente porque daba
calores de rojo hogar,
y era sol porque alumbraba
y porque hacía llorar.
Anoche cuando dormía
soñé, ¡bendita ilusión!,
que era Dios lo que tenía
dentro de mi corazón.


Antonio Machado, Humorismos, Fantasías y Apuntes, 1899-1907.

viernes, 19 de octubre de 2012

Día de Difuntos de 1836-Mariano José de Larra




Beati qui moriuntur in domino




Imagen

[...]
–¡Día de Difuntos! –exclamé.
[...]

Dirigíanse las gentes por las calles en gran número y larga procesión, serpenteando de unas en otras como largas culebras de infinitos colores: ¡al cementerio, al cementerio! ¡Y para eso salían de las puertas de Madrid!

Vamos claros, dije yo para mí, ¿dónde está el cementerio? ¿Fuera o dentro? Un vértigo espantoso se apoderó de mí, y comencé a ver claro. El cementerio está dentro de Madrid. Madrid es el cementerio. Pero vasto cementerio donde cada casa es el nicho de una familia, cada calle el sepulcro de un acontecimiento, cada corazón la urna cineraria de una esperanza o de un deseo.

Entonces, y en tanto que los que creen vivir acudían a la mansión que presumen de los muertos, yo comencé a pasear con toda la devoción y recogimiento de que soy capaz las calles del grande osario.

–¡Necios! –decía a los transeúntes–. ¿Os movéis para ver muertos? ¿No tenéis espejos por ventura? ¿Ha acabado también Gómez con el azogue de Madrid? ¡Miraos, insensatos, a vosotros mismos, y en vuestra frente veréis vuestro propio epitafio! ¿Vais a ver a vuestros padres y a vuestros abuelos, cuando vosotros sois los muertos? Ellos viven, porque ellos tienen paz; ellos tienen libertad, la única posible sobre la tierra, la que da la muerte; ellos no pagan contribuciones que no tienen; ellos no serán alistados ni movilizados; ellos no son presos ni denunciados; ellos, en fin, no gimen bajo la jurisdicción del celador del cuartel; ellos son los únicos que gozan de la libertad de imprenta, porque ellos hablan al mundo. Hablan en voz bien alta y que ningún jurado se atrevería a encausar y a condenar. Ellos, en fin, no reconocen más que una ley, la imperiosa ley de la Naturaleza que allí les puso, y ésa la obedecen.
[...]
Pero ya anochecía, y también era hora de retiro para mí. Tendí una última ojeada sobre el vasto cementerio. Olía a muerte próxima. Los perros ladraban con aquel aullido prolongado, intérprete de su instinto agorero; el gran coloso, la inmensa capital, toda ella se removía como un moribundo que tantea la ropa; entonces no vi más que un gran sepulcro: una inmensa lápida se disponía a cubrirle como una ancha tumba.

[...]
Una nube sombría lo envolvió todo. Era la noche. El frío de la noche helaba mis venas. Quise salir violentamente del horrible cementerio. Quise refugiarme en mi propio corazón, lleno no ha mucho de vida, de ilusiones, de deseos.

¡Santo cielo! También otro cementerio. Mi corazón no es más que otro sepulcro. ¿Qué dice? Leamos. ¿Quién ha muerto en él? ¡Espantoso letrero! «¡Aquí yace la esperanza!»

¡Silencio, silencio!

El Español, n.º 368, 2 de noviembre de 1836.

domingo, 25 de marzo de 2012

Novela de niñez de Emilia Pardo Bazán: "Aficiones peligrosas"

Emilia Pardo Bazán 

Editada al completo una novela de niñez de Emilia Pardo Bazán

'Aficiones peligrosas', escrita a los 13 años, se publicó por entregas en 1866

La novela trata el tema de los derechos de la mujer y el papel de la literatura en la moral

 
De jovencita, casi una niña, Emilia Pardo Bazán ya había comenzado escribir. Aunque ya se conocían extractos de una obra temprana, esta se puede observar a partir de hoy en su totalidad: la Fundación Lázaro Galdiano, dedicada a la preservación del patrimonio español, ha presentado esta mañana la novela Aficiones Peligrosas, que la escritora gallega (1851-1921), autora de Los Pazos de Ulloa o La madre naturaleza, redactó cuando tenía 13 años.

Del manuscrito autógrafo, que fue hallado por partes en la biblioteca de la fundación que lo ha presentado, y que ha sido reconstruido y ordenado, emana la idea del derecho a la mujer a formarse y a ser creadora, que la escritora fue capaz de desarrollar y plasmar a tan corta edad. “Es sorprendente: escribe muy bien, tiene imaginación, mantiene el hilo conductor…Y además hace reflexiones que no son propias de su edad, como esta del papel de la literata”, explica Juan Antonio Yebes, el director de la Biblioteca Lázaro Galdiano.

   

El leitmotiv de la novela, reconocida como la primera en la dedicatoria de la autora, versa sobre el papel de la lectura en la formación de las personas. “Habla de que hay que leer libros edificantes, y de cómo te puede transformar una literatura no conveniente”, añade Yebes. “En general, los temas que trata aquí los tratará en su obra posterior”, añade el director de la biblioteca. 

La novela está estructurada en diez capítulos además de un epílogo, de los que ya se habían editado los dos primeros y parte del tercero, cuarto y quinto.La obra, que fue originalmente publicada por entregas en el periódico El Progreso de Pontevedra en el año 1866, y que hoy coeditan la Fundación Lázaro Galdiano, Analecta y la Casa de Emilia Pardo Bazán, fue rescatada parcialmente en 1989 por Juan Paredes Núñez. El mecenas José Lázaro Galdiano, editor y amigo de la literata, no publicó la obra completa en su momento, pero sí conservó la obra entre su colección, gracias a lo que se ha podido reconstruir la imagen del precoz talento de Pardo Bazán.
“Lázaro era un apasionado de los autógrafos, por eso le pidió a Pardo Bazán unos manuscritos”, explica el director de la biblioteca de la fundación. Además de esta novela, entre los alrededor de “80 o 90.000 documentos” que atesora la institución, se encuentran también otros de la escritora coruñesa, como correspondencia y, sobre todo, textos poéticos, “la mayoría probablemente de antes de que cumpliera los 20 años”, junto a otros de diferentes autores sobre todo del siglo XIX, aunque también de los siglos XVIII y XVII.
Además de su valor literario, Aficiones Peligrosas aporta también un interés documental, al mostrar las correcciones y los fallos ortográficos ocurridos durante el proceso creativo. “El texto es de gran provecho para los especialistas en Emilia Pardo Bazán, pero también para los lectores”, añade Yebes.
Aficiones peligrosas, además de sumar un título a la bibliografía de la escritora gallega, sirve también de introducción a la colección Textos inéditos y olvidados, un compendio de los textos más desconocidos que alberga la Biblioteca de la Fundación Lázaro Galdiano, y que incluyen obras de creación, ensayos o estudios de carácter histórico.

------------------------------------------------


Emilita Pardo Bazán, escritora novel

La Fundación Lázaro Galdiano recupera en una edición la primera novela de la autora gallega, Aficiones peligrosas, que escribió a los 13 años

MARTA CABALLERO | Publicado el 22/03/2012





Doña Emilia Pardo Bazán tuvo una vez 13 años. En 1865 era una preadolescente con las inquietudes propias de su edad, embriagada de romanticismo y hormonas, como todos, pero con una exquisita formación cultural, la propia de una niña bien de una ciudad periférica aunque de vitalidad intelectual como lo era La Coruña a mediados del siglo XIX. Por eso a tan temprana edad, a una edad hoy impensable, rechazadas las lecciones de piano y cocina y centrada en la lectura, publicó su primera novela y su primera declaración de intenciones, Aficiones peligrosas. Es este un texto en el que hay tópicos ("cabellos negro azabache", "mujer de recto perfil griego") y una escritura inocente que se deja caer por las pasiones amorosas, pero en el que también se adivina una personalidad en constante cuestionamiento y una mirada inteligente proyectada sobre el mundo que rodea a una púber que conoce las ventajas de la lectura, pero también los riesgos.

Y dice la ya moralizante Emilia: "Algunas veces he reflexionado que la educación, que es una lima, puede ser muchas veces un aguijón que excite los instintos malos que en más o menos cantidad residen como un sedimento venenoso en el fondo del corazón del hombre".

Estas palabras suyas se publicaron en el periódico El progreso de Pontevedra -del que no se conserva ninguna colección completa- para, posteriormente, ser custodiadas con celo por la autora, que no quiso que volvieran a ver la luz. Así fue hasta 1898, momento en el que se las entregó -resignada y "por santa obediencia"- a un insistente José Lázaro Galdiano, que siempre mostró predilección por los autógrafos de personajes ilustres y con el que la gallega había tenido una relación convertida ya entonces en una fértil amistad a través de colaboraciones. Reorganizadas y sometidas a estudio, las 76 páginas de este librito se publican ahora por primera vez gracias a la edición que ha preparado la Fundación Lázaro Galdiano junto a la editorial Analecta y la Casa-Museo Emilia Pardo Bazán.

Al margen de la importancia que tiene para el estudio de la obra completa de un autor, la novela se presenta como un relato interesante y accesible para todo tipo de público, por la ya ostensible capacidad de Pardo Bazán para crear personajes y ambientes y por su forma de convertir las dudas que asaltan a una joven de su edad en materia novelesca. Pero, al margen de estos asuntos y de otros como la casi entrañable idealización de las pasiones elementales, contiene la obra una interesante reflexión sobre la importancia de la literatura, según apunta Jesús Rubio, catedrático de la Universidad de Zaragoza, quien ha participado hoy en la presentación del relato.




El manuscrito, hoy exhibido en la Fundación por el director de su Biblioteca, Juan Antonio Yeves, forma parte de un conjunto de documentos de Pardo Bazán que se conservan en esta institución. A pesar de figurar en el catálogo del archivo y de haber dado noticia de él en El álbum de los amigos: templo de trofeos y repertorio de vanidad, un libro editado en 2010, la novela no había llamado la atención de estudiosos e investigadores hasta la presente edición, que cuenta con un estudio preliminar de Araceli Herrero Figueroa, quien señala que el volumen anticipa "temas, subtemas y motivos que veremos desarrollarse con más cuidado y resalte en la narrativa posterior".

Asimismo, la estudiosa confirma que Aficiones peligrosas "debe incardinarse en el momento de creación, remitirse incluso a aquellos años centrales del siglo XIX y ubicando a su autora junto a creadoras como Carolina Coronado, Gertrudis Gómez de Avellaneda y especialmente Fernán Caballero. En suma, habría que trazar un panorama en la historia de la lectora femenina o 'literata' del periodo isabelino y situar en él a la joven Emilia Pardo Bazán, con este texto primerizo, al lado de aquellas mujeres que, con gran esfuerzo, contribuyeron decisivamente a la visibilidad social de la mujer de letras".

Otro aspecto que aparece en Aficiones peligrosas es "la reivindicación de la "literata", la denuncia de su discriminación y "ninguneo" en el que la autora insistirá a lo largo de su vida, ya como profesional de las letras, como periodista o como escritora de ficción". Concluye afirmando Herrero que "pese al carácter de texto primerizo que la novela presenta, como escrito por una muy precoz joven adolescente, debemos recalcar el interés de esta edición completa de Aficiones peligrosasun texto representativo de una época en la cual se va a operar el proceso de feminización de la lectura literaria y la profesionalización de la mujer de letras, de la que será magnífica representante doña Emilia, mujer escritora y sin duda uno de los más destacados valores de la narrativa hispánica". 

Breve pasaje del libro

Capítulo séptimo
En donde se da cuenta de lo bien que les viene a dos amantes el que un gato bien educado respete un salmonete al alcance de su pata.

Seguramente, querido lector, que más de una vez, al leer las serias reflexiones y las morales ideas que encierra mi novela, habrás formado en tu mente mi retrato, como una vieja amarilla, arrugada y seria con un par de gafas verdes sobre sus puntiagudas narices y enterrada entre una profusión de antiguos manuscritos. Pues a pesar del cariño que experimento hacia ti, me veo en la precisión de decirte que te has equivocado. Yo voy a cumplir quince años, y aún no toca mi traje al suelo, ni he puesto mantilla (excepto para confesarme). Dicho esto, supondrás que no soy amarilla ni arrugada, y que detesto las gafas verdes; y en cuanto a los antiguos manuscritos, tan lejos de agradarme su polvo, busco siempre para escribir un lugar desde donde se vea el cielo, el campo y las flores y con frecuencia, después de haber tratado una gran cuestión moral, juego alegremente al escondite con mis amigas, o canto: Yo soy la viudita, etc.

Todo esto te lo cuento (aunque nada te importa) para que dispenses, en gracia a mis pocos años, las numerosas faltas que debo cometer al describir un mundo que no he visto, y pasiones que nunca he experimentado, y no hagas como otros, que en vez de animar mi temprana inspiración, tratan de cortarme las alas con las tijeras de unos anónimos escritos en mal verso y peor ortografía, como verbigracia, ahí va una muestrita:

Degalas Musas
Paralos sabios locos y Henamorados
Y tu querida
Nocomponjas gamas sino gisados

Al menos tú, lector, si me quisieses dirigir una advertencia amistosa, lo harías con buena ortografía, y en un lenguaje más discreto que este aborto de las musas. Yo al menos así lo creo.

Hecha esta advertencia, dejaré a los jóvenes esposos gozar tranquilamente de su luna de miel, que tiempo tengo de volverlos a hallar, y te llevaré al lado de Rogerio, que es el que por ahora interesa a nuestra fábula.

lunes, 19 de marzo de 2012

¿Cuál es el origen de la expresión "¡Viva la Pepa!"?

Os recomiendo ver la edición especial del programa "SACA LA LENGUA" del pasado sábado 17, dedicada a las expresiones y el léxico de nuestra lengua surgidos alrededor de la promulgación de la Constitución de Cádiz, el 19 de marzo de 1812, la famosa Pepa, que acaba de cumplir 200 años. Divertidísimo, no os lo perdáis:





pepa
Con el paso del tiempo, esta expresión popular ha cambiado de significado. Actualmente, se le ha dado un sentido de desenfado y jolgorio, y se aplica a quienes tienen un carácter despreocupado.


Sin embargo, hasta hace relativamente poco tiempo, la expresión ¡Viva la Pepa!era un grito subversivo empleado durante muchos periodos políticos. La frase venía a sustituir a esta otra: ¡Viva la Constitución de Cádiz! Ésta era conocida cariñosamente como la Pepa, porque fue jurada y promulgada el día de San José, el 19 de marzo de 1812.

Dos años más tarde, el rey Fernando VII, tras su regresó a España, abolió la Constitución de Cádiz y se prohibieron los gritos a su favor. Es por ello por lo que los españoles que se oponían al absolutismo se referían a ella en clave.




La promulgación de la Constitución de 1812, obra de Salvador Viniegra (Museo de las Cortes de Cádiz).

En Wikipedia


¡Viva la Pepa! es el grito con el que desde el 19 de marzo de 1812 (festividad de San José) proclamaban los liberales españoles su adhesión a la Constitución de Cádiz (proclamada ese día, y conocida popularmente como la Pepa).

La gran popularidad que tuvo el grito, su rotundidad y su facilidad de difusión incluso en circunstancias de represión política como las que llegaron entre 1814 y 1820 (restauración absolutista de Fernando VII) y entre 1823 y 1833(Década Ominosa) lo convirtieron posiblemente el primer lema político de la edad contemporánea. En las mismas circunstancias se difundían canciones como el ¡Trágala! (para humillar a Fernando VII, obligado a jurar la constitución en 1820) y el himno de Riego (para glorificar al militar liberal sublevado entonces y ajusticiado en 1823). El hecho de que fueran otras constituciones y no la de Cádiz las que estuvieran en vigor no restó capacidad de convocatoria al grito, sino todo lo contrario, al añadir la nostalgia y la comparación del ideal progresista con las restricciones que el moderantismo imponía a los textos en vigor a lo largo de todo el siglo XIX.

Monumento a La Pepa

La difusión del grito no se detuvo en España: en la época delRisorgimento o unificación italiana se gritaba ¡Viva Verdi!, ocultando en el nombre del músico el acrónimo de "Vittorio Emanuele Re D'Italia".

Hubo otros hallazgos semánticos en las Cortes de Cádiz, como la misma palabra "Liberal", que hasta entonces significaba "generoso", y que pasa a otros idiomas europeos con el sentido de "partidario de la libertad". Lo mismo ocurrió con las palabras "guerrilla" y "guerrillero", que se aplican desde la Guerra de la Independencia Española a la táctica y a los combatientes irregulares en la guerra contemporánea.

La visión peyorativa del grito, probablemente fruto de su uso irónico por los enemigos políticos de los liberales (los absolutistas españoles), ha terminado imponiendo su empleo como sinónimo de anarquía o incluso improvisación, desorden o vagancia. Decir de alguien que es un viva-la-pepa, equivale a llamarle irresponsable o despreocupado. Idéntica traslación de sentido sufrió el grito ¡Viva Cartagena!, cuyo origen fue la sublevación cantonalista durante la Primera República Española (1874).

¿Qué decía la Constitución de 1812?

Reportaje de presentación del documental "¡Viva la Pepa", que conmemora el bicentenario de la Constitución de Cádiz. En RTVE.



lapepa
El 19 de marzo de 2012 se celebra el bicentenario de la Constitución de Cádiz, más conocida como la Pepa. Aparte de ser la primera constitución propiamente española, este texto tuvo gran influencia en todo el mundo y fue considerado un símbolo de libertad.


¿Por qué fue tan importante la Pepa? A lo largo de sus 384 artículos, el texto reconocía por primera vez algunos derechos que, si bien hoy nos pueden parecer básicos, en aquella época supusieron toda una revolución. Por ejemplo, se recogía por primera vez el derecho de propiedad y la inviolabilidad del domicilio particular. Además, se prohibía aplicar penas a los familiares de quien había cometido un delito, y el castigo debía recaer exclusivamente sobre el culpable de los hechos. La tortura estaba prohibida y se articulaba el derecho a la integridad física. La constituciónreconocía la libertad de expresión y de prensa "sin necesidad de licencia, revisión o aprobación alguna anterior a la publicación". Sin embargo, el texto proclamaba a España como Estado confesional, no reconociendo la libertad religiosa, ni tampoco hablaba de derechos de las mujeres ni de sufragio femenino.


En cuanto a la organización política, la Pepa incorporó la separación de poderes y retiró el control absoluto a la monarquía. La soberanía, poder pleno y supremo del Estado, pasa ahora a la Nación. El poder del Rey se vio limitado y sus actos debían ser refrendados por los Secretarios de despacho. Los diputados a las Cortes se elegían mediante sufragio indirecto y para ser candidato era necesario poseer una renta anual procedente de bienes propios. Esto hacía que el Parlamento quedara en manos de las clases acomodadas.
La Constitución de 1812 llegó a tener gran influencia en las ideas constitucionales portuguesas y en las de las viejas colonias españolas, en el surgimiento del Estado italiano e incluso en la Rusia zarista.


http://www.muyinteresante.es/ique-decia-la-constitucion-de-1812-la-pepa





En Wikipedia


La Constitución española de 18121 , conocida popularmente como La Pepa, fue promulgada por las Cortes Generales deEspaña, reunidas extraordinariamente en Cádiz, el 19 de marzode 1812. Se lea otorgado una gran importancia histórica por tratarse de la primera constitución promulgada en España2 , además de ser una de las más liberales de su tiempo. Respecto al origen de su sobrenombre, la Pepa, no está muy claro aún, pero parece que fue un recurso indirecto tras su derogación para referirse a ella, debido a que fue promulgada el día de San José.

Oficialmente estuvo en vigor sólo dos años, desde su promulgación hasta su derogación en Valencia, el 4 de mayo de1814, tras el regreso a España de Fernando VII3 . Posteriormente se volvió a aplicar durante el Trienio Liberal (1820-1823), así como durante un breve período en 1836-1837, bajo el gobierno progresista que preparaba la Constitución de 1837. Sin embargo, apenas si entró en vigor de facto, puesto que en su período de gestación buena parte de España se encontraba en manos del gobierno pro-francés de José I de España, otra en mano de juntas interinas más preocupadas en organizar su oposición a José I y el resto de los territorios de la corona española (los virreinatos) se hallaban en un estado de confusión y vacío de poder causado por la invasión napoleónica.

La constitución establecía la soberanía en la Nación, la monarquía constitucional, laseparación de poderes,4 5 la limitación de los del rey, el sufragio universal masculino indirecto, la libertad de imprenta, la libertad de industria, el derecho de propiedad o la fundamental abolición de los señoríos, entre otras cuestiones, por lo que "no incorporó una tabla de derechos y libertades, pero sí recogió algunos derechos dispersos en su articulado". Por contra, el texto consagraba a España como Estado confesionalcatólico, no reconociendo ninguna libertad religiosa, y el rey lo seguía siendo "por la gracia de Dios y la Constitución".6

Contenido